Cuando se trata de ofrecerle el mejor cuidado a la piel, son muchas las recomendaciones que se pueden realizar, de naturalezas distintas y con fines completamente únicos.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, los consejos que se ofrecen tienden a centrarse en aspectos como la alimentación y los nutrientes que se deben consumir, los pasos de la rutina de cuidado diario o la protección necesaria ante los agentes externos.

Esto se debe, a que se consideran arman a la piel contra aquellos aspectos más críticos que se pueden relacionar con la salud de esta como, por ejemplo, la deshidratación y la acumulación de toxinas.

No obstante, se ha demostrado que existen otros consejos y recomendaciones que los expertos también recomiendan, que no siempre son considerados por las personas, como son los masajes y las terapias físicas. Esto a pesar, de que se ha demostrado científicamente los beneficios de los masajes para la salud integral del cuerpo.

Efectos de los masajes en la piel

Los masajes han sido utilizados por las culturas asiáticas desde hace más de 5000 años, han formado parte de la base de las terapias de las medicinas antiguas como el ayurveda. Sobre todo, para el tratamiento de males físicos producto de los desequilibrios espirituales y energéticos que se tienden a producir en el organismo.

Sin embargo, desde hace algunas décadas, los científicos se han encargado de estudiar a profundidad y demostrar todos los beneficios de los masajes, siendo la piel, uno de los órganos que más puede ganar.

Antes que todo, debemos entender que debido a que la piel es sin duda alguna, el órgano más grande del cuerpo humano, es uno los que más necesita de cuidados especiales para el mantenimiento de su salud, su luminosidad de y su fortaleza; siendo este el principal de los efectos de los masajes en la piel.

Así es como, el primero de los beneficios de los masajes se centra en la mejora del sistema circulatorio.

Esto es posible debido a que los masajes, contribuyen a la mejora de la circulación de la sangre por el cuerpo, cumpliendo con funciones vasodilatadoras que ayudan a su fluido paso por las venas.

Ya que, la fricción que se produce, permite aumentar la temperatura del cuerpo entre 2 y 3 grados, lo que aumenta y activa el riego de la sangre.

Masajes saludables para la piel

Ahora bien, con el aumento de esto, la oxigenación de las células y de los tejidos también mejoran, siendo este un aspecto importante, cuando se trata de la distribución de todos los nutrientes que la piel.

De ellos, a los que mayor relevancia se hacen son las vitaminas A, B y E, los minerales como el Zinc y el hierro, y por último, los ácidos grasos omega 3.

Se consideran que todos estos componentes, son vitales para que la piel pueda presentarse elástica, brillante e hidratada y sobre todo, saludable.

Siendo posible gracias, al aumento de la permeabilidad que los poros ganan tras disfrutar de un masaje, algo que impide que ciertas sustancias tóxicas penetren en ella y resulten dañinas.

Los efectos de los masajes en la piel que relacionados a la circulación no acaban allí, es debido a que sus propiedades vasodilatadoras, también contribuyen a disminuir los almacenes de grasa que se producen en la piel.

Siendo esta una de las razones por la cual, aquellos masajes localizados son utilizados principalmente para disminuir ciertos males, poco estéticos que sufren casi todas las mujeres, como la celulitis; aunque el sobrepeso también se puede atacar con este tipo de terapias.

Junto a la mejora de la circulación de la sangre en general, la reducción de la inflamación de la piel, también se le considera como uno de los más relevantes beneficios de los masajes.

Aparte de todo esto, los masajes se consideran que son capaces de disminuir la sensibilidad capilar y mejorar los procesos de cicatrización ante las heridas.

El segundo de los efectos de los masajes en la piel que se debe hacer referencia se localiza en el sistema linfático, el cual solamente es posible de disfrutar con la mejora de la circulación de la sangre.

La reactivación que se produce en el sistema linfático como consecuencia de un masaje, es inmediata, por lo que la liberación de toxinas y de la mayoría de los desechos metabólicos se ve mejorada considerablemente.

Los masajes, son también capaces de movilizar la grasa que se aloja en el cuerpo, facilitando su salida de él por medio del flujo linfático.

En la actualidad se pueden disfrutar de masajes que se centran en el drenaje linfático, con el fin de reforzar el sistema inmunológico, deshacerse de edemas, de inflamaciones y sobre todo, de la retención de líquidos.

Este se considera uno de los efectos de los masajes en la piel más importantes, debido a que dicho sistema funciona como una especie de filtro, que busca impedir que microorganismos dañinos puedan localizarse dentro del cuerpo. Siendo esto posible, únicamente gracias al aumento de los niveles de los linfocitos y de los macrófagos.

El tercero de los beneficios de los masajes en la piel, se puede considerar el menos conocido y uno cuya veracidad todavía se encuentra en duda para muchos, es la reducción de la producción anormal de sebo.

Quienes apoyan su funcionalidad, aseguran que, con los masajes, se trabaja las glándulas que lo producen, logando regularizar su trabajo, siendo útil para los casos en los que se produce una gran cantidad de sebo.

Masajes saludables para la piel

Este se considera de gran utilidad para lidiar con su acumulación en los poros y por ende su bloqueo, lo que nos permite luchar contra la aparición de los puntos negros, los granos en la cara y el padecimiento del acné.

Por último, el cuarto de los efectos de los masajes en la piel que se debe hacer referencia, es la eliminación de las células muertas que se agrupan y que se acumulan sobre la piel.

Normalmente, para lidiar con ellas se recomienda las exfoliaciones y las limpiezas profundas, pero cuando se trata de lugares diferentes a la cara, estas pueden no llegar a ser tan efectivas, por lo que un masaje resulta bastante beneficioso.

Las células muertas naturalmente se congregan en la piel, haciendo necesario que estas se remuevan con el fin de ayudarle a la piel a respirar libremente y ayudar con su oxigenación, aparte, se considera que entorpecen el proceso natural de regeneración de la piel.

Las células muertas son usualmente microorganismos y suciedad que se colocan sobre la piel, obstruyendo sus poros, haciéndola ver débil y opaca.

Se considera que los masajes son útiles para eliminar las células muertas, gracias a la fricción que se produce cuando se realiza un masaje y los aceites que se utilizan durante ellos.

Los beneficios que los masajes le ofrecen no solamente a la piel, sino también a todo el cuerpo, se pueden considerar las perfectas excusas para disfrutar de ellos con cierta regularidad. Siempre recordando que existen decenas de tipos de masajes y de terapias físicas que producen efectos completamente únicos.

De todos los masajes, los más conocidos son los relajantes, el sueco y el tailandés, aunque otras terapias como los quiromasajes, se encuentran ganando terreno.